Nocturno amanecer
Inmensa oscuridad rodea mi rostro. Camino a ciegas, ni se por dónde camino. Es posible que tropiece con alguna piedra, es posible que tenga las manos sobre mis ojos, de modo que ni siquiera la luz de la luna me pueda ayudar. Adoro sumergirme en la inmensidad de la noche helada, solo si estoy abrigada. Saltar a un vacío imaginario, hundida en un mar de fantasías. ¿Para qué abrir los ojos? Ya no sé si se hizo de día, o pasó tanto que la oscuridad reina en el mundo otra vez. Sólo quiero mantener mis ojos cerrados, para poder vislumbrar algún haz de luz imaginario que así llego a la fantasía y vienen las ilusiones. No me despiertes, y no me pidas que abra los ojos si existe aún el brillo de tus ojos al mirarme. ¿No ves que puede ser la últilma vez que contemple un amanecer? Mas bien, déjame seguir en la oscura, fría, y excitante aventura, donde la ambigüedad es más que el juego que me proponés. Y al mantener los ojos cerrados, tal vez siga siendo de noche afuera, mientras mi interior resplandece.
O viceversa.
O vice-versa.
no estas ciego si no ves donde no hay nada


pedroperico dijo
Cuanta luz en medio de tanta oscuridad, a mi me ha parecido que ese vacio está muy lleno no solo de fantasias, sino tambien de sentimientos no correspondidos. ¿Me equivoco?
30 Octubre 2007 | 09:48 PM